Camino del Norte

Irún-Santiago de Compostela-Fisterra (Junio-Julio 2010) 

 En el 2008, hicimos la Vía de la Plata y en Santiago nos encontramos con un grupo que habían hecho el Camino del Norte, explicándonos su dureza y su riqueza paisajística. Nos lo pusimos como próximo reto del Camino de Santiago, y dos años después nos encontramos rumbo a Irún, para iniciar esta nueva aventura. 

Síntesis

El Camino del Norte, transita por el Pais Vasco, Cantabria, Asturias y Galicia, transcurriendo por montaña y costa, con lo cual, los desniveles están garantizados superando los 1000 m. en algunas etapas. Pero compensados con ese contraste del paisaje rural y solitario y el de costa, que hace a este Camino, singular. 

Señales.- En lo referente a señalización, hay que ir con cuidado pues hay momentos en que te encuentras varias indicaciones innecesarias y otros en  algunos cruces que no hay ninguna y en particular en algunos núcleos urbanos como Ribadeo y las grandes ciudades, destacando Bilbao, cuesta orientarse y encontrar las señales. Hay que tener en  cuenta que la señalizaciones con los hitos de la vieira (concha) en el Pais Vasco, Cantabria y Asturias la parte estrecha indica la dirección a seguir y en Galicia es la parte ancha la que la indica. 

Albergues.- No hay la misma infraestructura que en el Camino Francés, pero para hacerlo en bici no hay ningún problema, en todas poblaciones importantes encuentras y si la capacidad es limitada, han proliferado los alberges privados a un precio asequible. 

Etapas.-  Lo hicimos en doce etapas hasta Fisterra “sin coche de apoyo “. Recorriendo un total de 966 Km. en 71,44 horas de pedaleo real. Aunque algunas Guías indican 13 etapas hasta Santiago de Compostela y con coche de apoyo. Creemos que 10 hasta Santiago y 2 a Fisterra,  es bastante razonable y te permite saborear el Camino.

 Detalle de las Etapas: 

26/06/2010 Primera Etapa: Irún – Zarautz  52 Km. 4,30 h. p.r. 

Hemos salidos de Barcelona a las 5,40 H. llegando a Irún a las 12 h. Buscamos aparcamiento  nos equipamos y nos dirigimos  hacia el Albergue con la intención de sellar las Credenciales, pero lo encontramos cerrado (abren  a las 16 h.). Hacemos la foto de rigor en la puerta e iniciamos el Camino. Debido a la hora que es, nos marcamos una etapa corta hasta Zarautz. 

Salimos por un camino rural rodeado de pequeños huertos en el barrio de Mugondo (Hondarribia) y entramos en las marismas de Jaizubia que abandonamos en pocos metros para iniciar la subida al monte Jaizkibel, pasamos por la ermita de Santiago continuando con fuertes rampas y terreno muy roto llegamos al Santuario de Guadalupe, un pequeño descanso merecido, y retomamos el ascenso por el camino que va a la Casa Forestal de Jaizkibel señalada en una curiosa piedra redonda que parece la piedra de un molino, seguimos las señales por un sendero que nos obliga subir a pie (se puede evitar continuando la pista). Retomando la pista en tramos que ponen a prueba la resistencia de las bicis llegamos a un desvío a la izda que indica Lezo, continuamos por esta pista que culmina a media altura la travesía de Jaizkibel y nos lleva en un duro descenso al inicio de los escalones que bajan al  núcleo urbano de Pasajes de San Juan con una impresionante visión de la bahía. Tras la comida nos acercamos al embarcadero de donde sale la barca que atraviesa la bahía a Pasajes de San Pedro (1,20 €). Salimos de Pasajes dirección a Altza y seguimos la N-I hasta San Sebastián  (variante aconsejable para bicis).Contemplando la playa de la Concha vamos saliendo del centro e  iniciamos la subida al Monte Igeldo atravesando diferentes urbanizaciones, en una de ellas al costado de un muro han colocado una mesa sillas, agua, sello para la credencial, agradeciendo ese signo de hospitalidad. Por caminos rurales de asfalto y tierra con algún tramo complicado de senderos pasamos Orio y llegamos a Zarautz (Albergue Ebro Etxea al lado del paso marítimo 40 plazas “donativo”). 

La etapa muy bonita, siendo corta en cuanto a Km. ha resultado dura, presagio de lo que nos espera. 

27/06/2010 Segunda Etapa: Zarautz – Gernika-Lumo  75 Km. 6,25 h. p.r. 

Salimos con las primeras luces del día por el paseo marítimo, desierto en contraste con el gentío de ayer tarde que era sábado, para coger la carretera que por la costa nos lleva a Zumaia población muy bonita también desierta a estas horas que nos permite contemplar con tranquilidad sus coloridas fachadas y sus empinadas calles, destacando la plaza del Ayuntamiento con el monumento a la mujer (escultura en bronce a tamaño natural). Desde aquí en constante subida  y una durísima rampa-muro de hormigón rayado se sube al cementerio y la ermita de Ntra.Sra. de Arritokieta,  continuando con asfalto para enseguida coger pista de tierra y piedras sueltas muy empinada hasta el área recreativa de Galarreta y el caserío de Elorriaga a la dificultad y desnivel del camino hay que añadir el saltar con la bici cargada por encima de las vallas del ganado en varias ocasiones. 

De Elorriaga en rápido descenso se llega a la N-634 que seguimos un tramo para evitar unas durísimas rampas de hormigón y enseguida retomar el camino hacia Itziar y Deba y afrontar la tortuosa subida a la ermita del Calvario con tramos de sendero que es imposible superar montados. El descanso en la ermita es obligado ya que hemos salvado un fuerte desnivel y aún nos quedan 30 Km. de constantes toboganes por el monte Arno hasta el collado de Arnoate y un largo descenso hacia Markina  muy delicado sobre todo en su parte final por el estado del terreno con grades surcos. 

Llegamos a Markina  con la adrenalina a tope. Nos relajamos en la comida mientras vemos que el tiempo empeora y puede llover, por lo que decidimos continuar por la carretera que transcurre muy  cerca de la ruta, evitando tramos no ciclables y senderos incómodos. Los 25 Km. a Gernika-Lumo a pesar de algunos repechones es agradable, destacando el paso por el núcleo rural de Bolibar cuna de la familia de Simon Bolivar que cuenta con una escultura. A pocos kilometros se divisa el Monasterio de Zanarruza en un entorno espectacular. El tiempo se mantiene nublado pero se aguanta sin llover. Entramos en Gernika-Lumo y buscamos el Albergue que es privado (Albergue Aterpetxea 40 plazas, habitaciones de 6 literas con sabanas.  Precio 19,05 €  incluido el desayuno).

28/06/2010 Tercera Etapa: Gernika-Lumo – Castro Urdiales  88 Km. 6,40 h. p.r.  

De Guernika, salimos por los jardines de la Casa de Juntas donde contemplamos el famoso “Gernikako arbola”, el árbol de Guernika. Abandonamos la población y nos enfrentamos con la primera rampa del día un repecho infernal de piedra suelta que por suerte es corto pero pone a tono los músculos aún dormidos. La ruta transcurre por bosques de eucaliptos, sendas herbosas que van superando colinas, caminos rurales y atraviesa el Monte Avril desde donde se divisa una espectacular panorámica  de Bilbao. 

Descendemos del Monte Avril a las calles de Bilbao, atravesando la ria con la visión del Museo Guggenheim, hacia el que nos dirigimos. Hacemos la fotos de rigor junto al Pupy y el Museo y nos acercamos a la Oficina de Información donde cogemos un mapa de la ciudad a ver si nos ayuda a salir junto con las indicaciones de la Guía que llevamos que marca ir por la BI-711 hacia Las Arenas. Cogemos una carretera tranquila pensando que bien lo hemos hecho, pero se acaba en la pared de una antigua industria, retrocedemos, preguntamos, empezamos a encontrar referencias de la ruta y de pronto nos encontramos en medio de la autovía por suerte hay una gasolinera cerca y nos indican que pasemos un puente sobre la autovía unos metros atrás y bajemos hacia la ria. Llegamos a un carril bici volvemos a preguntar y por fin estamos en la buena dirección continuamos hasta Las Arenas donde ya vemos el puente colgante que pasa a Portugalete. 

La travesía de Bilbao ha sido, al menos sicológicamente, más dura que las rampas de la mañana. Buscamos un restaurante para comer, y al rato vienen dos bicigrinos de Madrid que también se han perdido y a igual que nosotros se han metido en la autovía lo cual nos consuela un poco. 

Tras la tranquilidad de la comida nos acercamos al transbordador del puente colgante que cruza la Ría del Nervión a Portugalete. Cogemos la N-634, bastante tranquila y con una bonita vista de la costa. Llegamos a Ontón, hemos dejado el Pais Vasco y hemos entrado en Cantabria. Aprovechamos para descansar unos minutos, charrando con una vecina del pueblo que muy amablemente nos llena los bidones de agua fresquita y nos indica que la ruta por el interior señalizada unos metros atrás es muy dura y más larga, que continuemos por la carretera. Le hacemos  caso y poco a poco nos acercamos a Castro Urdiales. El Albergue se encuentra a la salida del barrio de Campijo c/Subida a Campijo s/n (al lado de la Plaza de Toros) a 1,5 Km. del Centro. 

El Albergue (municipal) es pequeño y está lleno, solo hay una litera libre pero tiene apilados colchones, esta noche a uno le toca dormir en el suelo. Salva se ofrece. 

Nos da tiempo de bajar al  Centro, el autobús Linea 1 sale de la plaza de toros. El paseo por el puerto y las calles de Castro Urdiales es una gozada. 

29/06/2010 Cuarta Etapa: Castro Urdiales – Santander  72,50 Km. 5,23 h. p.-r.    

Madrugamos un poco más que los días anteriores por el movimiento que hay en el Albergue, los que van a pie ya van saliendo y una familia vasca nos ofrece café y bizcochos, que agradecemos. 

La ruta continua por la misma calle del Albergue y va transcurriendo por la Vereda Costera encima de los acantilados gozando de la visión del Cantábrico, por sendas pastoriles y caminos rurales con alguna fuerte subida pero corta que por el valle de Liendo nos lleva a Laredo, a estas horas tranquilo. Una pequeña parada para reponer fuerzas, y continuamos en carril bici por el paseo marítimo de la larga playa de La Salvé hasta el arenal conocido como el Puntal  al que se accede por una  pasarela de madera, donde se coge una barca conocida como “El Gasolino” que te pasa a Santoña.

Atravesamos Santoña y seguimos un carril bici que pasa por los muros del penal del Dueso continuando hacia las playas de Berria y Noja, el Santuario de San Miguel de Meruelo y Güemes, donde se encuentra uno de los mejores albergues del Camino “La Cabaña del Abuelo Peuto” por su ubicación y la amabilidad de los hospitaleros. En la entrada nos encontramos con un peregrino polaco que enseguida entablamos conversación a pesar de su poco castellano pero con ansias de aprender. Al rato viene la hospitalera le decimos que no nos quedamos por que es muy pronto y queremos llegar a Santander lo antes posible  a ver si podemos llevar a arreglar la bici de Salva que lleva unos días con un ruido infernal del pedalier y el eje trasero. Preguntamos si dan comidas, nos dice que no pero que está esperando a los obreros que están reconstruyendo una ermita cercana por la que hemos pasado, y si queremos, podemos comer con ellos. La comida casera y la compañía muy agradable, no nos quieren cobrar nada, y dejamos un donativo. Lamentándolo nos hemos de marchar cuando empiezan a llegar algunos peregrinos que hemos ido encontrado por el Camino.

La dirección es clara hacia Galizano por una tranquila carretera comarcal en pleno paisaje campestre que enlaza con otra carretera con tramos de carril bici en la cuneta,  que nos lleva hasta Somo para coger el Ferry  que atraviesa la bahía hasta Santander.

Desembarcamos en el Paseo Marítimo y nos cuesta encontrar el Albergue, situado en un piso en c/Rua Mayor, 9-11 cercana a la Estación de Autobuses (privado 6 €). Mientras yo me quedo haciendo la acreditación en el Albergue, Salva aprovecha para acercarse a una tienda que le han indicado a ver si le pueden arreglan la bici.

Ha habido suerte, y Salva regresa con pedalier nuevo. Ya relajados, paseamos por Santander y vamos encontrando las señales del Camino “losas en las aceras” , al pasar por donde nos ha dejado el Ferry, teníamos una que no hemos visto.   

30/06/2010 Quinta etapa: Santander – San Vicente de la Barquera. 71 Km.  5,12 h . p.r

 La salida de Santander siguiendo las losas indicativas, no supone ningún problema y sin darnos cuenta abandonamos la ciudad. Esta etapa es suave y nos permite ir a un ritmo más rápido. Hay que destacar en su recorrido el paso del río Pas por el puente de piedra de Arce que conduce al pueblo de Oruña. La popular Santillana del Mar, que merece una visita, destacando la colegiata de Sta. Juliana, del siglo XII, una joya del románico. Cóbreces que nos recibe con un original monumento al peregrino situado delante de la barroca iglesia de San Martín del siglo XVIII de color rojizo.

Seguimos hasta Comillas donde comemos en uno de los restaurantes de la plaza de Santa Cruz . Continuando la marcha, saliendo de la población por los jardines del palacio de Sobrellano, sede de la Universidad Pontificia para coger el carril bici al lado de la carretera, que permite circular tranquilo. Y nos vamos adentrando en el Parque Natural de Oyambre con un paisaje de verdes pastos junto al mar que sin darnos cuenta nos lleva a la playa de Merón y la Ria de San Vicente, que atravesamos por el impresionante puente de la Maza que conserva  28 arcos de los 32 que tenía. Entrando en San Vicente de la Barquera,  las indicaciones al Albergue son muy visibles y  tras un dura pendiente por una calzada que nos transporta a la Edad Media, llegamos al final de esta etapa que nos ha dado un respiro en cuanto a desniveles  y nos ha ofrecido lugares difícil de olvidar.

La situación del albergue es inmejorable, en pleno casco histórico al lado de la iglesia de Ntra. Señora de los Ángeles con una visión impresionante del pueblo y los Picos de Europa al fondo. (Albergue El Galeón c/Alta 12, 44 plazas. Precio 5 €).  

01/07/2010  Sexta etapa:  S. Vicente de la Barquera – La Isla (Colunga)  91 Km. 6,21 h. p.r.

Salimos de San Vicente por el barrio de Las Calzadas y la carretera de La Acebosa que va superando suaves lomas, pasando por Serdio, Pesués a Unquera final de Cantabria y comienzo de Asturias, famosa por sus corbatas (dulce de hojaldre) que no pudimos resistirnos a probarlas. Continuamos hacia Colombres y Llanes donde encontramos una buena tienda de bicis que aprovechamos para cambiar el eje trasero de la bici de Salva que le sigue haciendo un ruido infernal y yo ajustar el cambio de plato que falla.

Seguimos hasta Nueva, y haciendo honor a que ya estamos en Asturias nos comemos unas “Fabes”.  Con nuevas fuerzas y disfrutando del paisaje llegamos a Ribadesella atravesando el paseo marítimo, y saliendo por el puente del Sella por una bonita carretera vamos ascendiendo hacia Abeu, dejando a la izquierda el desvío que indica el Albergue de San Esteban de Leces. Continuamos en descenso hacia la playa de Vega, pasando por las calles empedradas de Vega entre los típicos hórreos asturianos,  con autentico sabor de pueblo de montaña a pesar de estar al lado del Mar.

En unos tres Km. llegamos a Berbes, recorriendo sus calles y tras cruzar la carretera, afrontar una fuerte rampa pavimentada con grandes losas de caliza que imitan las calzadas medievales. Continuando por senderos herbosos y prados que a pesar de obligarnos en algún tramo a echar pie a tierra, nos ofrece un gran espectáculo costero, destacando la playa del Arenal de Moris y la paya de la Espasa. Este tramo, sin duda el más bonito de la etapa, nos saca a la carretera de Colunga  cerca del desvío a la Isla, pequeño y señorial núcleo perteneciente al Concejo de Colunga. El Albergue, está situado en la parte alta, a las afueras, sobre un acantilado y muy tranquilo, por lo que nos apetece bajar a comprar algo de comida para cenar y el desayuno de mañana y disfrutar de este idílico rincón.

(Albergue municipal 28 plazas, cocina, lavadero. Amplio porche con mesas. Precio 5 €.)          

02/07/2010  Séptima etapa:   La Isla  –  Avilés  79 Km.  6,20 h.  p.r. 

Nos vamos alejando de La Isla por caminos vecinales que nos acercan a Colunga y por sinuosa carretera vamos ascendiendo a Priesca  donde destaca la iglesia de San Salvador. Iniciando una bajada por sendero estrecho  y técnico, continuando por caminos rurales hasta Sebrayo y Villaviciosa. A partir de aquí empiezan fuertes subidas, por lo que aprovechamos para almorzar. La salida de Villaviciosa pasa por la iglesia románica de Santa Maria a coger la carretera a Amandi “cruce de caminos”, Camino de Santiago y Camino a Covadonga, hay que vigilar las señales ya que las del Camino a Covadonga son también de color amarillo y nos pueden despistar con facilidad. Continuamos a Casquita donde encontramos un hito blanco con la concha  que indica a la izquierda Oviedo “Camino Primitivo” y recto Gijón “Camino del Norte”.

En Casquita empieza la subida a Niévares, punto de partida de la dura ascensión al Alto de la Cruz (440 m de desnivel). La opción ciclable transcurre por la carretera de montaña VV-9 hasta El Pedroso que gira a la izquierda por la VV-8. dentro de un gran bosque de robles, abedules y pinos, que poco a poco nos lleva a  culminar este duro puerto. Unos cuatro km. de bajada hasta Peón, para de nuevo afrontar otra dura subida al Alto del Curbiello. Las señales, nos meten por un rierol pedregoso y con agua,  empujando las bicis. Se nos hace durísimo e interminable y no termina la odisea ya que una vez superado, el sendero está totalmente tapado. Salva logra pasar tirando la bici por encima de la vegetación y yo soy un poco más afortunado gracias a la presencia de un grupo que estaba paseando, que me indica que no hay paso y me ayudan a pasar la bici por encima de una valla, no sin esfuerzo, a unos campos y llegar a donde se encontraba Salva. Nuestro cabreo con nosotros mismos es mayúsculo, cuando ya pasado el Alto, vemos que había una opción para bicis, siguiendo la carretera AS-331 que hemos cruzado para meternos en el sendero.

Llegamos a Gijón, las piernas piden descanso y paramos a comer. La salida de Gijon siguiendo las curiosas señales “conchas metálicas de color cobre” no ofrece ninguna duda, recorre el paseo de la playa de San Lorenzo y nos va sacando de la ciudad por el corredor industrial hasta el caserío de Poago, donde encontramos una nueva muestra de hospitalidad, en una valla colgados un bidón de agua y un cestito de fruta con un letrero en varios idiomas con la inscripción “Solo para peregrinos”. Buen lugar para ponerlo, ya que aquí empiezan las primeras rampas de ascenso al Monte Areo extensa masa forestal de eucaliptos y pinos, que con calma vamos superando hasta alcanzar una pista que llanea y por caminos rurales pasando por diferentes aldeas vamos descendiendo de este duro pero espectacular tramo hasta alcanzar la carretera AS-19, cambiando el paisaje rural por el siderúrgico, que en 10 Km. de mucho tráfico y además lloviendo, nos entra en Avilés, prácticamente en la puerta del Albergue.(Albergue Pedro Solís.  60 plazas. Precio 5 € ) 

Si las dos etapas anteriores nos dieron  un respiro, la de hoy nos ha puesto las pilas. Calculamos un desnivel de unos  1100 Km. Pero todavía nos quedan fuerzas para después de la deseada ducha y aprovechando que ha parado de llover pasear por el casco antiguo que ha sido declarado Conjunto Histórico-Artístico, bien merecido. Y terminar con un buen tapeo acompañado de sidra, colofón de esta dura jornada.

03/07/2010  Octava etapa:  Avilés – Luarca  83 Km.  5,56 h.  p.r.

Por la noche ha estado lloviendo. Salimos de Avilés chispeando, con niebla,  y tarda poco en llover más fuerte, por lo que decidimos hacer la etapa por carretera N-632. ya que los caminos estarán intransitables. Encontramos un tramo de la carretera cortada porque las lluvias se han llevado gran parte de ella, pero con las bicis podemos pasar sin dificultad ni peligro. La carretera transcurre por tramos boscosos muy agradables y núcleos pintorescos que merecen pararse un rato, como Cudillero pequeño pueblo pesquero en la hondonada que por suerte la lluvia nos dio un pequeño respiro y pudimos verlo con calma y ser testigos de una filmación que estaban realizando con la gente ataviada con los trajes típicos de pescadores, que rompía la tranquilidad del lugar pero daba un tono festivo.

Siguiendo la costa asturiana, y cada vez más mojados llegamos a Ballota, a pie de carretera vemos Restaurante Casa Fernando que hacen un 10 % de descuento a los peregrinos y sellan las credenciales. El descanso de la comida se agradece más que otros días a pesar de no estar tan cansados. Salir del acogedor ambiente del Restaurante y ponerse de nuevo el chubasquero, cuesta, pero hay que continuar. Por suerte la autovía ha desviado el tráfico de la carretera y se circula tranquilo. Vamos pasando kilómetros, atravesamos Cadavedo y continuamos hasta Almuña a 2 Km de Luarca donde se encuentra el Albergue. (Albergue de Almuña, situado en la cuneta de la AS-220, 42 plazas. Precio 5 €).

 El quitarse las bambas mojadas es un autentico placer, e inmediatamente les metemos papel de periódicos para absorber el agua.  Acabamos la jornada en el único Bar que hay abierto viendo el partido España-Paraguay correspondiente al mundial de futbol.

04/07/2010  Novena etapa:  Luarca – Mondoñedo  98 Km.  5,43 h.  p.r.       

Salimos del Albergue a la carretera nacional retrocediendo 1 Km. para coger el desvío que entra en Luarca por el Faro y la ermita de Ntra. Sra. de la Blanca, que nos lleva al puerto marinero, recordándonos  Cudillero, pero más grande y bullicioso. Hacemos unas fotos y continuamos, agotando los últimos kilómetros por tierras asturianas hasta llegar a Figueras y cruzar la Ria del Eo por el puente de los Santos, frontera natural entre Galicia y Asturias, que nos sitúa en Ribadeo, provincia de Lugo. El paso por la calzada está prohibido para ciclistas y peatones, por lo que han habilitado a ambos lados una estrecha pasarela entre la baranda que da a la ria y la valla que separa la  calzada, dada la longitud del puente  parece que no llegues nunca a la otra orilla.

Ya estamos en Galicia. Nos adentramos en las calles de Ribadeo y las señales desaparecen, después de varias vueltas desembocamos en la N-634 y la seguimos aunque no es el itinerario que marca la Guía encontramos señales (es la ruta que pasa por Barreiros). A la entrada de Barreiros vemos Bar Moderno, sede del Club Ciclista Barreiros, con Menú del Peregrino 10€. Entramos, estamos solos y el dueño se enrolla enseguida con nosotros, nos pide que le dejemos ojear la Guia, nos cuenta alguna batallita cicloturista y la comida se alarga agradablemente. Tras sellar la credencial le hago una foto con Salva, como recuerdo de este momento, y continuamos la marcha hacia Lourenzá y Mondoñedo.

Entramos en Mondoñedo por el puente medieval de San Paio, pasamos por la plaza de la Catedral de Santa Maria, no vemos las señales de Albergue y preguntamos a unos peregrinos que nos indican que tenemos que ir a la policía local a hacer la acreditación. Una vez hechos los tramites, nos dirigimos al Albergue situado en la parte alta, es bastante nuevo, espacioso, y se encuentra en una zona muy tranquila.(Albergue municipal administrado por la policía local. 40 plazas. Precio 5€. 

Pasear tranquilos por las calles de Mondoñedo y en especial por la plaza de la Catedral considerada como una de las plazas mejor conservada, elegante y hermosa del Camino del Norte, es de nuevo una inolvidable recompensa al esfuerzo realizado.

05/07/2010 Décima etapa:  Mondoñedo – Sobrado des Monxes  98 Km. 7,28 h. p.r.

Salimos de Mondoñedo en duro ascenso por la carretera de Os Muiños. A pesar del fuerte desnivel que supera, “100 m. hasta el collado de Barbeitas”, el bosque, las cruces de piedra en la cuneta, los hórreos envueltos por la niebla y el chirimiri que nos cae, nos envuelve en este típico paisaje tétrico de Galicia, y  sin darnos cuenta alcanzamos el collado, haciéndose más suave.

A partir de aquí el camino transcurre por pistas senderos y caminos vecinales, en un entorno rural que después de las dos etapas anteriores que el tiempo nos ha obligado a hacer en su mayoría por carretera, lo disfrutamos más. Hay que destacar Gontán, El antiguo Camino Real de Mondoñedo a Vilalba pasando por el puente medieval de Ponte Vella, Goiriz con su impresionante cementerio neogótico, Vilalba extenso núcleo que rompe la tranquilidad de las Aldeas que hemos pasado, Alba donde también destaca la decoración neogótica del cementerio.

A 13 Km. de Alba se encuentra Baamonde, es hora de descanso, comemos en el Restaurante Galicia un local pintoresco, decorado con objetos de cine y objetos antiguos, que combinan a la perfección con el dueño del local, con una poblada barba blanca, poeta y actor según dice, que va pasando por las mesas interesándose por los comensales, algunos parecen ya habituales. Si ayer disfrutamos en Barreiros, hoy no ha sido menos, la comida ha resultado muy agradable en todos los aspectos. Nos despedimos del poeta y de la mesa de al lado, y de nuevo a pedalear.

Salimos de Baamonde por una tranquila carretera local  y enseguida nos adentramos en el bosque por el puente gótico de San Alberte pasando por la capilla del mismo nombre, continuando por pistas que van atravesando la carretera local hasta Miraz pequeño pueblo con Albergue de 14 plazas, al que nos acercamos a sellar las credenciales. Al mismo tiempo llega un coche, son los ingleses que estaban comiendo junto a nosotros en el Restaurante y que son los hospitaleros del Albergue, bromeamos por la coincidencia, nos ofrecen agua,  y nos volvemos a despedir.

El trazado continúa por pista con  tramos muy curiosos de losas de granito que aunque no hay mucho desnivel, cuesta pedalear, es el antiguo Camino Real de Sobrado, que transcurre por la sierra de Vilaldar. Combinando pistas y pequeños tramos de carretera local  con algún repecho que otro, dentro de la reserva natural del lago de Sobrado, nos vamos acercando a la histórica población de Sobrado dos Monxes, donde destaca el monasterio cisterciense de Santa Maria convertido en parte como Albergue.

La entrada a las dependencias del albergue por el claustro del Monasterio,  las salas habilitadas como dormitorios, las duchas al lado de especie de pilas bautismales, transmite tranquilidad y te transportan a la Edad Media. Si no fuera por el constante movimiento de peregrinos a pie y en bici que van llegando, que en un segundo te devuelven a la vida real.

El encanto del lugar y la proximidad a Santiago (62,5 Km) hacen del mismo parada obligatoria. Según la Guia tiene una capacidad de 44 plazas  pero tal como llegaba gente habilitaban alguna sala, seguro que pernoctamos muchos más, por si acaso conviene no llegar muy tarde. El precio es de 5€ y cierran a las 22 h. con puntualidad cisterciense. Nosotros hicimos amistad  con un grupo de peregrinos y charrando se nos hizo la hora sin darnos cuenta, llegando cuando el fraile de turno empezaba a apagar luces.

06/07/2010  Undécima etapa:  Sobrado dos Monxes – Negreira  85 Km. 6,26 h. p.r.  

Nos despedimos de la agradable estancia en Sobrado para recorrer por tranquilos caminos y pequeñas aldeas, los últimos kilómetros del Camino del Norte, hasta Arzúa (23,5Km) donde se conecta con el Camino Francés y se convierte en un auténtica romería. Los grupos son tan densos que circular con la bici es muy incomodo, por lo que algún tramo lo hacemos por carretera. Tras la duras rampas del tramo de Lavacolla, seguimos el sendero que bordea el aeropuerto y llegamos al Monte do Gozo, subiendo hasta su cima donde se encuentra una escultura dedicada al peregrino y a sus pies la ermita de San Marcos, aprovechamos para descansar un poco y sellar las credenciales. Continuando por una empinada carretera a la derecha de la ermita, descendemos hacia el extrarradio de Santiago divisando al fondo la Catedral, vamos entrando por sus calles hasta la plaza del Obradoiro.

Hacemos la foto obligada ante la Catedral, prueba de nuestra llegada a Santiago y continuamos hacia Negreira. La salida es rápida y fácil y de nuevo encontramos la tranquilidad. El Camino se hace muy duro por firme muy pedregoso y bastante técnico, sin ningún vestigio de población excepto algunos letreros que vamos viendo indicando Alto do Vento Menú, y que no llega nunca. Al fin, un delicado descenso nos lleva a la carretera, es el Alto do Vento y enfrente el Restaurante nos llama a gritos. El esfuerzo se ve compensado por unas riquísimas croquetas y un excelente guisado de pulpo con el correspondiente vinillo y cafecitos, que nos da fuerza para afrontar lo que nos espera.

Si la mañana ha sido dura lo que nos queda hasta Negreira se nos hace infernal, transcurre al principio siguiendo la misma tónica de camino pedregoso combinando con tramos de carretera local con fuertes rampas, que el calor, los efectos de la comida y las piernas que ya están al máximo de su rendimiento, hacen un sufrimiento cada pedalada, pero la moral continua y el destino nos ofrece una esplendida fuente donde nos refrescamos y nos relajamos un rato charrando con una peregrina italiana a la que hemos saludado a la salida de Santiago y viene muy descansada mientras a nosotros nos cuesta respirar. Nos comenta que está estudiando en Santiago y que ha empezado hoy a hacer el Camino a Fisterra, ahora lo entendemos.

El descanso nos ha ido bien y continuamos hacia Negreira, destacando el paso por  Ponte Maceira pequeño pueblo perteneciente al Concello de Negreira con el espectacular puente medieval de finales del siglo XIV que atraviesa el río Tambre, las casas de piedra, un señorial Pazo y los molinos rehabilitados en la orilla del rio. Lo plasmamos en imágenes y seguimos disfrutando del entorno. Pasamos por Barca, Chancela,  y  por fin entramos en Negreira, seguimos las señales hasta el Albergue que se encuentra a las afueras, solo tiene  capacidad para 20 plazas y nos indican que está lleno (La Xunta no permite hospedar en los Albergues más de su capacidad). Suponemos que debe ser bastante habitual esta situación, por que se han abierto dos Albergues privados. Nosotros nos hospedamos en el Albergue LUA Avda. de Santiago, 22 en el mismo centro, 40 plazas. Precio 9€, espacioso,  limpio, y un trato muy amable por parte de la hospitalera Pilar.

Al descargar las bicis, Salva que venia notando algo extraño al frenar, descubre una considerable raja en la llanta delantera, al ser frenos de zapata, es bastante arriesgado circular ya que en cualquier momento se puede clavar y provocar una caída. Por lo que no se atreve a continuar, sugiriendo que continúe yo solo hasta Fisterra, ya que él ya ha llegado cuando realizó el Camino Francés. De momento tenemos tiempo para decidirlo, ahora aprovechamos para visitar Negreira y saborear unas riquísimas empanadas caseras en un Bar de los que quedan pocos, el patio de una casa, un pequeño mostrador, tres mesas, ambiente de vecindario, donde parece que el tiempo se ha parado.

07/07/2010 Duodécima etapa:  Negreira  – Cabo de Fisterra  73,50 Km.  5,24 h. p.r.  

Decidimos que Salva se vuelve a Santiago donde intentará alquilar un coche y me recogerá en Fisterra. La Pilar le acompañará a la parada del autobús, me despido de los dos e inicio esta última etapa en solitario. La ruta transcurre por caminos que van evitando la carretera en constantes subidas y bajadas más suaves que las de ayer, hasta Olveiroa. Pasado Olveiroa se afrontan una serie de rampas duras hasta Hospital donde se encuentra el desvío a Fisterra a la izquierda y a Muxia a la derecha. A partir de aquí hay un tramo de camino muy pedregoso, hasta unas pistas de tierra en mejor estado que van carenando hasta descender a Cee para reencontrarte de nuevo con el Mar.

Pasar Cee es un poco caótico, las señales no son fáciles de seguir y al final sigo por carretera a Corcubión donde de nuevo aparecen las señales que van evitando  algún tramo de carretera. Me suena el móvil, es Salva que ya está en Fisterra, ha alquilado un coche y me espera en la puerta del Albergue. Me quedan pocos kilómetros, pero se hacen interminables. Por fin entro en Fisterra, me dirijo hacia el  Albergue. Me reencuentro con Salva y paso a poner el sello más deseado “Fin da Ruta Xacobea”. 

Ahora ya solo quedan los 3,5 Km. hasta el Cabo, que verdaderamente parece que sea el fin del mundo y no alcances nunca el pilón del Km. 0. Salva ha llegado antes y más descansado con el coche aunque su deseo a igual que el mío hubiera sido llegar los dos pedaleando, pero estamos muy contentos de haber conseguido el objetivo. Regresamos al puerto donde nos espera la celebración con unas riquisimas navajas, pescado, ribeiro, de esta nueva aventura que exceptuando los percances mecánicos, ha sido una gozada, y no ha defraudado las perspectivas que teníamos.

Regreso: Con el coche alquilado hasta Irún donde cogemos nuestro coche hasta Barcelona.

José Luis Sancenón – Salvador Trujillo

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